
Sin ti no puedo vivir, sin amor, sin tu presencia que es la que me mantiene viva. Tu no te imaginas cuanto te amo, y siento que me desprecias, que me ignoras, que me odias. Pero cuando te arrepientas ya no voy a ni recordarte. Y vas a pedirme perdon de rodillas. ¡MALDITO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario